Palabras: Qué fortuna tan grande ha sido coincidir en esta vida con mi Zafi. Lo que empezó en la cotidianidad del trabajo se transformó en un lazo tan lindo, tierno y profundo; una de esas amistades auténticas que se construyen para siempre. Tiempo después, la vida me dio el placer de conocer a fondo a Rafa, y descubrí en él a un hombre de alma fuerte, empeñosa e incansable.
Por eso, saber de su unión me llena de una alegría enorme. Son el vivo reflejo de dos almas que se complementan a la perfección. La vida nunca se equivoca: tiene un ritmo perfecto y sabe con precisión en qué momento y bajo qué circunstancias cruzar los caminos correctos.
Deseo de corazón que el sendero que hoy emprenden esté siempre iluminado por una luz brillante y que el bienestar los inunde en todos los sentidos. La vida viene con sus propios condimentos, y es natural que a veces aparezcan la tristeza o los enojos; pero cuando el mundo haga ruido, voltéense a ver. Recuerden en todo momento el cómo, el porqué y la razón exacta que hoy les hace brillar los ojitos. Mírense y tómense de la mano. Con eso lo tienen todo.
Los quiero muchísimo. Gracias por hacerme partícipe de la formalidad de este enlace, pero, sobre todo, gracias por dejarme ser parte de su historia y de sus vidas.
Áurea (Rubicita)